Una serie de interrogantes sobre lo que significará la política exterior estadounidense se abrió esta semana con el triunfo electoral de Donal Trump en las elecciones presidenciales norteamericanas.
Sobre el punto, ya se había referido el ex primer ministro británico Boris Johnson durante un almuerzo en el Hotel Ritz – Carlton de Santiago, realizado en el marco del XII Seminario de Picton – El Mercurio. En aquella ocasión participaron también, entre otros, el ministro de hacienda Mario Marcel, y la ex primera dama Cecilia Morel.
GUERRA EN UCRANIA
En diálogo con el columnista de “El Mercurio” David Gallagher, Johnson reveló estar optimista de que Ucrania lograría imponerse en su enfrentamiento bélico con Rusia por que las guerras de independencia siempre terminaban mal. Además, instó a apoyar a Kiev pues, dijo, se trataba de una “batalla entre democracias y autocracias”.
Luego el expremier inglés abordó, en aquella oportunidad, una de las principales dudas que han resurgido con la victoria de Trump: si se mantendrá la ayuda norteamericana a Kiev. De hecho, tras felicitar el triunfo del Presidente electo norteamericano, el mandatario ruso, Vladimir Putin aseguró esta semana que “si alguien quiere reanudar el contacto (con Washington), no me molesta, yo estoy dispuesto”.
Johnson dijo sobre el tema: “Ustedes se estarán preguntando ¿cómo tiene confianza, este tipo, de que esta será la misma política de Estados Unidos si llega al poder Donald Trump? Les digo lo siguiente: yo no creo que Donald Trump vaya a querer comenzar su próximo mandato presidencial con una victoria para Putin. ¡Una humillación total para la OTAN, en Occidente! ¿Cómo puedes “Make America Great Again” si en la escena I del acto I de tu nueva presidencia te rindes ante un nuevo imperio soviético?
Johnson agregó que “no va a pasar”. Porque creo que Donal Trump y todos los norteamericanos saben lo que realmente está en riesgo: si Ucrania pierde, si Putin gana, entonces nos veremos enfrentados a desestabilización y por parte de una Rusia vengativa. A través de todos los límites que bordeaban la Unión Soviética, incluyendo a lugares como Taiwán”
Tras aquella mención el ex primer ministro británico aludió también al conflicto en Medio Oriente y el apoyo a Israel por parte de las potencias occidentales.
“La gente verá que la agresión puede tener éxito y pagarse por sí sola. Y es exactamente por eso mismo que debemos continuar manteniéndonos firmes, de forma colectiva, por Ismael”, señaló.
GUERRA COMERCIAL CON CHINA
Otra de loas incógnitas que han emanado ante el segundo mandato de Trump es la relación que Washington mantendrá con Beijing y si acaso la competencia de ambas superpotencias redundará en una nueva guerra comercial.
En referencia al gigante asiático, Johnson aseguró que Occidente debía ser franco con China y no tener temor a decir “sus verdades”.
“Deberíamos evitar demasiado poderío chino en nuestras infraestructuras críticas nacionales”, agregó, puntualizando que, sin embargo, “al mismo tiempo tenemos que reconocer la realidad de lo que es China”.
Entrando de lleno al punto del intercambio comercial, Johnson comentó durante su visita a Chile, que “no tiene sentido cortar de lleno a China o traer de vuelta cosas que nosotros importamos de China, como un ejército sustituir las importaciones”.
“Imaginen qué pasaría si Estados Unidos y China realmente quisieran separarse entre ellos. ¿Saben cuántos de los bienes a la venta de Walmart, la compañía más grande del mundo proviene desde China? Cerca del 96%. ¡Y eso es bueno para China? Pero también lo es para los consumidores estadounidenses”