< back to Press

DAVID CAMERON: “CHILE HA SIDO UNA HISTORIA DE ÉXITO EN LOS ÚLTIMOS 30 AÑOS” – EL MERCURIO

El ex Primer Ministro Británico, que hoy empieza una visita a nuestro país, analiza el pensamiento de izquierda y derecha en Europa, relata sus preocupaciones respecto del funcionamiento del Brexit – cuyo referéndum él impulsó -y se muestra optimista frente al reinado de Carlos III en su país.

Al otro lado de la pantalla aparece el ex Primer Ministro inglés David Cameron. Se encuentra en su oficina de Londres, donde llegó hace pocos días desde Singapur y Malasia, países en los que estuvo recaudando fondos para la organización benéfica Alzheimer´s Research UK, que preside. Nos relata que han sido días intensos ya que prepara su visita a Chile.

Invitado por PICTON para celebrar su décimo aniversario, se encontrará en el país desde hoy hasta el martes. “Tengo muchas ganas de ir para allá. Tenemos mucho en común”, dice. Se conserva de muy buen ánimo. Acaba de cumplir 56 años y proyecta energía y gran dinamismo.

Se declara amante de la política, un fanático del fútbol (hincha del Aston Villa, club fundado en 1874 y con el que señala tener “lazos familiares”) y un lector infatigable.

Su país, el Reino Unido, y su partido, el conservador, han sido foco de la noticia en las últimas semanas. Sin embargo, las preocupaciones y los temas de interés de Cameron también se extienden al resto de Europa y América Latina.

-Hace poco más de un mes falleció la reina Isabel II. ¿Cuál es su mirada sobre su reinado y cuáles son los desafíos que tendrá que enfrentar el nuevo monarca, Carlos III?

–Fue una monarca extraordinaria, no sólo la más longeva de la historia británica, sino que también un sólido modelo de servidor público, posiblemente el mejor servidor público del mundo. Se dedicó al país, mostró un juicio y un servicio fantástico a través del tiempo, se mantuvo correctamente al margen de la política. Fue un símbolo de orgullo y unidad nacional y vio al país atravesar enormes cambios. Creo que es el modelo prefecto a seguir para Carlos, y sé que eso es lo que él quiere hacer, pero obviamente, será difícil, por que ella estuvo con nosotros mucho tiempo y sirvió muy bien.

-¿Qué expectativas tiene de las relaciones entre el nuevo rey y el pueblo inglés? A su madre la querían mucho, ¿Será esto igual?

-Sí, conozco bien al rey Carlos, hemos tenido el honor de tener audiencias con él. Es muy dedicado al país, al servicio público. Los políticos podemos pelearnos entre nosotros, pero hay un símbolo de unidad nacional por encima de todos.

-¿Será el nuevo monarca de un periodo de transición?

-No, creo que será más de continuidad que de cambios. La reina Isabel II desempeño el papel de forma perfecta, era símbolo de unidad, de modelo constitucional, nombró primeros ministros, firmó leyes y tratados, pero esto era un aparte formal de la Constitución, puesto que las decisiones políticas las tomaban los líderes políticos. Estoy seguro de que querrá hacer las cosas de manera diferente, pero creo que el compromiso que ella tenía hacia la monarquía constitucional, hacia le Commonwealth y hacia el servicio público tendrá continuidad.

-Usted juega un papel en ese proceso. ¿En qué consistió concretamente?

-Bueno, un papel bastante pequeño. Cuando entre 2010 y 2016 el príncipe Carlos quiso tener audiencias con el Primer Ministro, como lo hace el rey, para saber como funcionaban. Pero no sólo eso, lo recuerdo también en conferencias de la Commonwealth. Es un diplomático experimentado, tiene un gran carisma.

CONSERVADORES VS SOCIALDEMÓCRATAS

-Además de los cambios en la Monarquía, el Partido Conservador de Reino Unido ha elegido recientemente a una nueva líder, Liz Truss. ¿Cuáles son los principales problemas y retos a los que tendrá enfrentarse como nueva Primera Ministra? El primer mes ha sido bastante difícil…

-Sí, ha tenido un primer mes difícil. Los desafíos que ella ha enfrentado junto con otros presidentes y ministros alrededor del mundo son la invasión rusa sobre Ucrania, el aumento del precio de la energía, lo que ha conllevado un alza del costo de vida, y también la inflación a nivel mundial. Estamos enfrentado un año difícil en la economía en Gran Bretaña y una recesión pronosticada por los expertos en la materia.

-En esta misma línea, ¿es una política pública correcta el intentar reducir los impuestos en un momento así?

-Sí, yo estoy a favor de que se intente mantener bajos los impuestos y reducirlos donde sea posible, pero creo que una de las lecciones de la historia reciente es para que la reducción de impuestos funciones, debe ser sustentable. Debe estar basada en políticas fiscales responsables, el gasto bajo control, la economía en crecimiento y luego reducir impuestos.

-¿Cuáles son las ideas centrales que hoy define el pensamiento conservado inglés?

-Las ideas centrales están arraigadas en el sentido común. Estado de Derecho, libertades individuales, finanzas responsables y economía empresarial. Sin embargo, creo que lo mejor del conservadurismo en este momento es el énfasis que ha puesto en la seguridad la gente quiere saber qué se le está protegiendo, la seguridad de las familias, asegurar las necesidades de comida y energía de nuestra nación, preocuparnos de nuestra seguridad nacional, y en eso que los conservadores están abocados en la actualidad.

-Y respecto de las ideas ligadas al los partidos socialdemócratas, ¿Cuál es su vigencia y vigor actual?

-Los partidos socialdemócratas han tenido tiempos difíciles en Europa, por que han sido desafiados por los populistas de izquierda. Entonces, las colectividades socialdemócratas mayoritarias se han visto débiles, por que han crecido ya sea, Podemos en España, Syriza en Grecia o Jemery Corbyn en Gran Bretaña. Se ha visto un crecimiento en la izquierda populista, pero creo que está empezando a menguar. La gente está empezando a ver que estos políticos populistas ofrecen buenos eslóganes, pero no respuestas. La gente no quiere robos fiscales masivos, la nacionalización de las industrias y estas grandes maniobras populistas.

BREXIT: “AHORA HAY QUE HACERLO FUNCIONAR”

-Inevitablemente, su período como Primer Ministro ha quedado marcado por el referéndum acerca de Brexit al que usted convocó. ¿Se arrepiente de esa decisión?

-No me arrepiento de que hayamos tenido un referéndum sobre la Unión Europea; me arrepiento de no haber tenido uno por mucho tiempo, creo que este asunto se estaba tornando inevitable y que Gran Bretaña tenía que tomar una decisión sobre si debíamos seguir siendo parte modificando las condiciones o si debíamos irnos. Mi arrepentimiento es haber perdido ese referéndum, me habría gustado ser capaz de haber ofrecido un mejor paquete de reformas desde la Unión Europea para a ver convencido a la gente de seguir siendo parte de ella.

“Obviamente, cuando miro hacia atrás, en mi período reconozco que me habría gustado que la genere también reconociese que fue un gobierno que redujo el déficit presupuestario, tuvo crecimiento económico, creó un millón de nuevos trabajos, hizo reformas importantes en salud y educación, legalizó el matrimonio igualitario, mantuvo su promesa frente a los más pobres del mundo y ayudó a los países en extrema pobreza”.

-¿Cuál es su evaluación el proceso en que entró el Reino Unido a partir de ese momento y hasta la fecha? ¿Sus temores se han visto cumplidos?

-Mi principal argumento a favor de seguir en la Unión Europea es que había un valor importante en tener un asiento en la mesa del Mercado Único de la Unión Europea, que es nuestro mercado local de 400 millones de personas, y mi preocupación era que económicamente estaríamos en desventaja al no tener el mismo acceso a ese mercado. Creo que mi preocupación estaba en lo correcto. Tenemos una situación de comercio peor con la UE, por lo que debemos crear las mejores oportunidades que podamos. Ya tomamos nuestra decisión y ahora hay que hacerla funcionar.

-Más allá de los anterior, ¿Cuál es su opinión respecto de la salud de la UE?

-Creo que nadie debería subestimar el deseo político que hay al interior de la UE de la hacer que esto funcione. Nos gusta la alianza, la cooperación y el mercado. Lo que no nos gustaba era la unión política. Entonces, lo primero que hay que hacer es no subestimar sus ganas de sobrevivir, y lo segundo, es reconocer que efectivamente enfrente dificultades económicas, por que le euro, la divisa, aún sufre de los clásicos dolores de ser una moneda joven, porque aun siendo una única divisa, no tiene las mismas políticas fiscales tributarias. Por no pronosticarían que la UE no va a funcionar o que otros países querrán irse. Gran Bretaña fue una excepción.

VISIÓN DE LA GUERRA

-En todo el mundo hemos visto la apariencia, tanto en la izquierda como en la derecha, de los llamados partidos y líderes populares en la última década. ¿Qué ha provocado este desafío y cómo responden los partidos mayoritarios? ¿El movimiento populista representa una amenaza para la democracia?

-Para entender por qué los partidos populistas han tenido tanto atractivo, debemos entender dos cosas. La primera es que mientras la globalización ha sido un éxito para mucha gente en muchos lugares, no ha sido un éxito para todos. Y creo que mucha gente se siente económicamente dejada atrás. Segundo, están los altos niveles e inmigración y de cambios culturales y sociales, y de nuevo, se trata de gente que siente que la han postergado. No es culpa de la gente, es culpa de los partidos mayoritarios. Somo nosotros lo que debemos pensar en cómo controlar mejor la inmigración y como hacer sentir a la gente más identificada con la comunidad y la nación.

-En Latinoamérica tenemos diferentes tipos de problemas, pero uno de ellos es la proliferación de gobiernos de izquierda en diversos países. ¿Cuál es su visión?

-Creo que el populismo de izquierda y el populismo de derecha son en muchas maneras bastante similares. El remedio que se recomienda para superarlos es diferente, pero las causas son las mismas. Gente que se siente económicamente segregada, demasiada desigualdad y, sobre todo, gente que siente que las respuestas actuales no están funcionando. En su región, por ejemplo, no hay nada inevitable. No se trata de geografía ni tampoco de origen étnico, son decisiones políticas las que te definen como país.

-¿Y cuál es su opinión de Chile? Tenemos un nuevo gobierno y estamos en medio de un nuevo proceso constitucional.

-Voy a aprender, nunca antes he estado en Chile. Creo que tenemos muchas cosas en común, ambas somos naciones que mamaos el fútbol y creemos en la libertad. Lo que más me resultó interesante fue cuando estaba trabajando con el Presidente Piñera, el Presidente Santos, en Colombia, y el Presidente Calderón, en México. Creo que, como líderes, estábamos avanzado a buen paso en la importancia de esas 3 cosas: la democracia liberal, la sociedad abierta y la economía empresarial. Esos son los ingredientes claves y ha sido bueno ver historias de éxito reales en Latinoamérica, incluyendo a Chile, a lo largo de los últimos 30 años.

-Volvamos a Europa y a la guerra en Ucrania. La guerra está durando más de lo que todos esperábamos inicialmente. ¿Cómo ve el desarrollo en el próximo mes? ¿Cree que hay cabida para encontrar una solución racional?

-Primero que todo, decir que la persona que pensó que la guerra sería más corta fue Putin. Pensó que Ucrania colapsaría luego de la invasión, y se equivocó. Ucrania es una nación independiente y orgullosa, que tiene todo el derecho de defenderse ante la opresión rusa y debe ser apoyada por países alrededor de todo el mundo. Una de las cosas decepcionantes es ver cuántos países han decidido no aliarse o no tomar un bando. A todos los países les debería importar la actitud que tienen los otros países respecto de su soberanía, sus fronteras y la validez de su territorio. Ahora se han transformado en un conflicto más largo, en el que los ucranianos están actuando increíblemente bien, luchando contra este ataque injustificado y merecen todo nuestro apoyo.

-¿Y cómo evaluaría la respuesta europea a la guerra?

-Creo que la respuesta europea ha sido sólida. En el peligroso mundo en el que vivimos, donde existe gente como Vladimir Putin, donde hay una China más agresiva, los países demócratas, las naciones libres en todas partes del mundo comparten asuntos que hablan de sus valores. Los valores de la democracia, el Estado de Derecho y la solidaridad internacional.