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BAJA TASA DE INVERSIÓN ES OTRO DE LOS FACTORES QUE HAN AFECTADO EL DINAMISMO DE ESE PAÍS: DEFICIT DE CUENTA CORRIENTE, ALZAS DE SALARIOS Y CAÍDA DE PRODUCTIVIDAD EXPLICAN DECLIVE DE BRASIL – EL MERCURIO

Guilherme Paiva, jefe de renta variable de Morgan Stanley para A. Latina analizó las causas que tienen empantanado el gigante regional.

Un profundo análisis de los factores que impidieron que Brasil repitiera en los últimos dos años sus atractivas tasas de crecimiento de inicios de esta década realizó ayer el estratega jefe de renta variable de Morgan Stanley para Latinoamérica, Guilherme Paiva, en el seminario de inversiones “Why Nations Fail” organizado por PICTON y “El Mercurio”.

El experto comentó que la bolsa brasileña ha caído 40% en los últimos dos a tres años por este efecto de menor expansión. De hecho, la mayor economía de la región creció apenas 0,9% en 2012. Para Paiva, esto se explica por varios factores.

El primero es que la tasa de inversión histórica de la economía brasileña es baja. Según planteó, los países que crecieron en promedio más de 4% en los últimos años han tenido una tasa de inversión superior al 20% del PIB y en el caso de Brasil, esta ha estado por debajo de este número.

Dicha tasa de inversión, aseguró, es igual a la tasa de ahorro, en la que Brasil registró una mejoría en el ítem de ahorro público. Este pasó desde -7% a -3% durante los últimos 20 años. “Pero si analizamos mejor, esa mejora no fue tan positiva”, dijo. Esto, ya que el origen de ese cambio fue un incremento de los impuestos de casi nueve puntos del PIB durante el período, lo que se ha traducido en una menor capacidad del sector privado de ahorrar e invertir.

El gasto fiscal

Además, cerca del 85% del gasto fiscal se destina a pagos de intereses, pensiones, preferencias para algunas provincias y sueldos. “El gobierno brasileño tiene que disminuir su tamaño, sus gastos y sueldos, y cambiar el sistema de jubilación, para minimizar su déficit”, dijo.

Un segundo problema es el déficit en la cuenta corriente. Brasil tuvo superávit de cuenta corriente solo en siete de los últimos 40 años. De esos siete, cinco se concentraron entre 2003 y 2007, lo que coincidió con el llamado “súper ciclo” de alza de precio de los commodities. Ello mejoró los términos de intercambio de Brasil en casi 40% entre 2009 y 2011, por un aumento de las exportaciones, que conllevó a una mayor oferta de dólares y a una apreciación del real.

Ante ello, continuó, el gobierno autorizó incrementos al sueldo mínimo, lo que se tradujo en un aumento de los salarios reales. Pero dicha alza no fue acompañada de un aumento de la productividad.

Entre 2004 y 2012, los salarios crecieron 31%, mientras que la productividad descendió 11%, creando una brecha de 42 puntos porcentuales. “Las compañías tuvieron que pagar por esos sueldos, y eso inhibió la competitividad de las empresas brasileñas y generó una debilidad de producción”, dijo.

Todo esto se tradujo en el tercer problema: el elevado costo unitario de la mano de obra.

Según Paiva, las soluciones para incrementar la competitividad de la economía brasileña en el corto plazo son 2. Una de ellos es que aumente el desempleo, para reducir la presión salarial, y la otra es hacer ajustes a variables nominales, como el tipo de cambio, para disminuir el costo en dólares de la mano de obra brasileña.

“Dado que tenemos una elección presidencial en poco más de doce meses, la segunda opción es más deseable políticamente”, dijo Paiva, y agregó que ese ajuste ya comenzó, con la devaluación del real frente al dólar en más de 40% durante los últimos dos años.

“El problema es que no hay otras opciones para Brasil en el corto plazo. Si la moneda no se devalúa, el sector manufacturero continuará perdiendo competitividad, y el país continuará creciendo a ritmo lento”, afirmó.

Sectores más atractivos para invertir en la bolsa brasileña

El experto planteó que en el escenario de devaluación del real brasileño frente al dólar, la principal y única pregunta que debieran hacer los inversionistas es a qué precio las acciones estarían reflejando el impacto que tiene en los diversos sectores económicos la fluctuación de la moneda.

En ese sentido, planteó que la valorización relativa de las firmas exportadoras es interesante frente a las empresas domésticas. En esa línea, destacó que los sectores bursátiles más favorecidos por la continua devaluación del real serían los de alimentos, siderurgia, agricultura, minería y celulosa, y por ellos son los que Morgan Stanley está recomendando actualmente a sus clientes como estrategia de inversión en la plaza bursátil de Brasil.

En tanto, las firmas más afectadas serían las de telecomunicaciones, transporte,retailutilities o ligadas a servicios básicos, y petróleo y gas.